Una guía práctica de Derecho Ecuestre para los jinetes y profesionales del mundo del caballo, explicado de forma práctica y cercana
Hablar del mundo ecuestre es hablar de deporte, pasión, caballos, competición y relaciones profesionales. Pero también es hablar de contratos, responsabilidades, obligaciones, seguros, licencias, impuestos, autorizaciones y, en ocasiones, conflictos jurídicos en los que se aplica el Derecho Ecuestre.
Para dar respuesta a muchas de las situaciones que pueden surgir en la vida cotidiana del mundo del caballo, el libro “300 preguntas y respuestas sobre Derecho Ecuestre” publicado recientemente por la Editorial Tutor con prólogo de Luis Poncela, director de la Revista Ecuestre, recorre prácticamente todos los problemas jurídicos que pueden surgir alrededor del caballo.
El libro está dividido en diez grandes capítulos y dentro de cada uno de ellos aparecen numerosos supuestos prácticos que a cualquier jinete o profesional del caballo le podrán surgir a lo largo de su vida en forma de pregunta y respuesta breve explicada con un lenguaje claro y cercano.
El primer capítulo, dedicado a la compraventa de caballos, plantea cuestiones que van desde las diez claves que debe contener un contrato hasta la forma de acreditar la propiedad de un caballo o las particularidades de adquirirlo en copropiedad.
El segundo capítulo amplía considerablemente el campo de visión para abordar los otros contratos que forman parte de la actividad ecuestre tales como los contratos de cubrición, alquiler de cuadras, arrendamiento de clubes hípicos, cesiones de caballos, entrenamiento, doma, transporte, pupilaje, alquiler de caballos, explotación de instalaciones o utilización de documentación equina son algunos de los asuntos tratados.
Cuando la afición se convierte en actividad profesional
El tercer capítulo se adentra en un aspecto cada vez más importante, la profesionalización del sector ecuestre. Crear una empresa de servicios ecuestres, gestionar un club hípico, montar una empresa de rutas y campamentos, trabajar como profesor o monitor de equitación, contratar profesionales externos, organizar actividades o iniciar un negocio de compraventa de caballos son algunas de las situaciones planteadas.
El complejo mundo de las instalaciones hípicas
El cuarto capítulo aborda esta problemática. Abrir una hípica no consiste únicamente en disponer de un terreno y construir unas cuadras. La normativa urbanística, las licencias, el régimen del suelo, las distancias, el REGA, los núcleos zoológicos y las autorizaciones administrativas pueden determinar si una determinada instalación puede funcionar legalmente.
Accidentes: quién responde cuando algo sale mal
Montar a caballo implica asumir determinados riesgos, pero eso no significa que cualquier accidente quede automáticamente fuera de la responsabilidad de propietarios, profesores, centros hípicos, organizadores o profesionales.
También se estudia en el quinto capítulo las obligaciones de seguridad del profesor de equitación, cómo actuar después de un accidente y cómo determinar los diferentes grados de responsabilidad.
El sexto capítulo introduce al lector en un terreno que muchas veces genera dudas: la fiscalidad de las actividades relacionadas con el caballo. ¿Cómo se acredita el valor de un caballo de deporte? ¿Qué impuestos afectan a la compraventa entre particulares? ¿Cómo tributa la venta de un caballo? ¿Qué ocurre cuando comprador y vendedor son sociedades? ¿Qué fiscalidad existe en la adquisición de un caballo en el extranjero?
El séptimo capítulo se centra en el Derecho deportivo ecuestre.
La competición plantea su propia problemática jurídica: licencias, seguros, reglamentos, dopaje, clasificación, concursos, homologación de clubes y responsabilidad de las federaciones. ¿Qué ocurre si se suspende un concurso? ¿Qué cobertura ofrece el seguro federativo? ¿Puede acudirse a la justicia ordinaria para modificar una clasificación deportiva?
El octavo capítulo lleva al lector a uno de los terrenos más delicados: los delitos relacionados con el mundo ecuestre.
Apropiaciones indebidas, robos de caballos o material, falsedad documental, estafas, amenazas, lesiones, intrusismo profesional, maltrato animal, delitos contra los trabajadores, daños a espacios naturales o delitos contra la ordenación del territorio aparecen entre las situaciones analizadas.
La relación entre Derecho y veterinaria ocupa el noveno capítulo.
El consentimiento informado, los errores de diagnóstico en un examen precompra, las intervenciones quirúrgicas sin consentimiento, las posibles negligencias veterinarias en el postoperatorio o la negativa a entregar determinada documentación son algunas de las situaciones planteadas.
Especial relevancia tiene el examen veterinario previo a la compra, puesto que muchas operaciones de compraventa dependen precisamente de la información obtenida durante esa revisión.
El último capítulo completa la obra con una cuestión que en los últimos años ha adquirido una importancia extraordinaria: las epidemias y enfermedades equinas.
Una epidemia puede tener importantes consecuencias jurídicas: inmovilización de animales, restricciones de transporte, cuarentenas, responsabilidades del transportista, seguros, compraventas que deben resolverse por enfermedad contagiosa o sanciones por no declarar un foco.
Una herramienta útil para prevenir conflictos
Hay una idea que recorre las 300 preguntas y respuestas del libro, conocer la normativa aplicable y la forma de ejercitar nuestros derechos antes de que aparezca el problema, es la mejor manera de prevenirlo.
Un buen contrato puede evitar una disputa; Un seguro adecuado puede resultar decisivo ante un accidente; Un buen examen veterinario puede prevenir una controversia en una compraventa; Conocer las obligaciones sanitarias puede ser fundamental ante una enfermedad contagiosa etc…. En definitiva, cuanto mejor conozcamos las posibles situaciones de conflicto y las normas que rodean al mundo ecuestre, estaremos mejor preparados para proteger nuestros caballos, nuestra actividad profesional y defender nuestros derechos.